La economía mexicana entra a la segunda mitad de la década con un escenario de crecimiento moderado, inflación en proceso de convergencia y un tipo de cambio estable pero con ligera depreciación prevista. BBVA Research y otros analistas coinciden en que la clave para destrabar un mayor dinamismo será la inversión privada y pública, así como la capacidad de las empresas para aprovechar la relocalización productiva y la digitalización.
Contexto: un 2025 débil, pero con señales de resiliencia
En 2025 la economía mexicana creció alrededor de 0.6%, con un comportamiento desigual entre sectores: las actividades primarias y los servicios registraron avances, mientras la industria se contrajo. Este patrón generó un punto de partida complejo para 2026: el consumo se mantuvo relativamente sólido, apoyado por el empleo formal y las remesas, pero la inversión se vio frenada por la incertidumbre y por la desaceleración global.
BBVA Research señala que, pese a esa debilidad, México conserva fundamentos macroeconómicos sólidos: disciplina fiscal relativa, un banco central independiente y un sistema financiero capitalizado.
Perspectivas de crecimiento: entre 1.2% y 2.0% para 2026-2027
En su informe Situación México de junio de 2026, BBVA Research revisó a la baja su estimación de crecimiento para 2026, de 1.8% a 1.2%, ante la debilidad de la demanda interna y un entorno de incertidumbre prolongada. La firma explica que la actividad económica se contrajo en el primer trimestre del año por una menor dinámica del consumo privado y una contracción de la inversión.
Para 2027, distintos ejercicios de analistas privados, incluidos los de BBVA, apuntan a una recuperación gradual hacia tasas cercanas a 2.0%, apoyada en un mejor desempeño de la demanda interna y en el efecto positivo de una revisión exitosa del T-MEC, que mantendría la certidumbre para las cadenas de valor norteamericanas. La expectativa central es de una recuperación gradual, sin un repunte abrupto, en un contexto de menor dinamismo global y ajustes estructurales en sectores como manufactura, construcción y servicios ligados al consumo masivo.
Mercado laboral: empleo formal en recuperación, con retos de productividad
Tras un 2025 con debilidad en la generación de puestos, el empleo formal muestra signos de mejora en 2026. BBVA Research estima un avance de 1.4% para este año y de 2.0% para 2027. El banco subraya que la masa salarial continúa creciendo y sosteniendo el consumo, aunque advierte que la informalidad y las brechas de productividad entre grandes empresas y pymes siguen limitando el potencial de creación de valor.
A mediano plazo, el reto para las organizaciones será combinar aumentos salariales sostenibles con mejoras en productividad apoyadas en inversión en tecnología, procesos y formación de talento.
Inflación y política monetaria: hacia la convergencia
BBVA Research proyecta que la inflación general cerrará 2026 en 4.1% y la subyacente en 3.9%, ambas todavía por encima del objetivo puntual de Banco de México pero ya en proceso de convergencia hacia 3.5% durante 2027. Los principales choques inflacionarios de los últimos años se han ido disipando, aunque persisten presiones en rubros como alimentos, servicios y algunos bienes importados.
En este contexto, Banxico habría concluido su ciclo de recortes y mantendría la tasa de referencia en 6.50%, nivel que corresponde al punto medio del rango neutral estimado, al menos hasta el cierre del año, con una postura vigilante ante cualquier repunte inflacionario en servicios.
Tipo de cambio y condiciones financieras
El escenario base de BBVA Research anticipa una depreciación gradual y moderada del peso, que se ubicaría en torno a 17.8 y 18.0 pesos por dólar al cierre de 2026 y 2027, respectivamente, afectado por el menor crecimiento económico proyectado para México en comparación con Estados Unidos.
Para las empresas con exposición en dólares, este escenario sugiere revisar sus estrategias de cobertura y de precios, aunque sin que se anticipe un estrés cambiario significativo, gracias al nivel de reservas internacionales y al acceso a líneas de liquidez externas.
Inversión, nearshoring y polos de desarrollo
Uno de los pilares del escenario 2026-2027 es la inversión ligada a la relocalización de cadenas productivas, especialmente en manufactura avanzada, electrónica, equipo de cómputo y sectores vinculados al desarrollo de infraestructura de inteligencia artificial. BBVA Research destaca que la industria de computación y electrónicos fue uno de los motores de exportación más relevantes durante 2025 y ha continuado ganando peso en 2026.
El gobierno impulsa además los llamados Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar, pensados para atraer proyectos productivos a regiones específicas del país. Sin embargo, los analistas advierten que los beneficios del nearshoring no serán automáticos: requerirán infraestructura logística, energía suficiente y confiable, seguridad jurídica y esquemas de financiamiento competitivos para las pequeñas y medianas empresas.
Implicaciones para empresas y ejecutivos
En un entorno de crecimiento moderado y tasas de interés en zona neutral, las compañías mexicanas deberán centrarse en consolidar márgenes, ganar productividad y capturar oportunidades derivadas de la relocalización de cadenas de valor. La recomendación para la alta dirección es revisar sus portafolios de inversión, mantenerse atentos a proyectos vinculados a las cadenas norteamericanas y fortalecer sus capacidades digitales, desde automatización hasta analítica avanzada de datos.
En paralelo, será esencial reforzar la gestión de riesgos financieros, operativos y de cumplimiento, en un contexto donde la regulación en materia de competencia, sostenibilidad y condiciones laborales seguirá avanzando en México durante los próximos trimestres.