La mayor refinación y las ventas internas impulsaron la operación de Pemex, pero no evitaron la pérdida neta trimestral.
El tercer trimestre de 2026 dejó a Pemex con una señal útil para sus directivos, pero todavía insuficiente para hablar de una recuperación completa: la petrolera mejoró con fuerza sus ventas y su desempeño operativo, aunque volvió a terminar el periodo con pérdidas netas. Entre julio y septiembre ingresó 486,779 millones de pesos, 28.5% más que un año antes, y alcanzó una utilidad operativa de 97,591 millones. El resultado final, sin embargo, fue negativo en 10,795 millones de pesos.
La diferencia entre ambos niveles es el dato central para evaluar la empresa. Pemex está generando más actividad y margen antes de los efectos financieros, pero continúa expuesta al tipo de cambio, al costo de sus instrumentos financieros y al pago de derechos e impuestos. Para los líderes de compañías que dependen de la petrolera, la conclusión práctica es que hay una mejora en la capacidad operativa, aunque no una estabilidad financiera consolidada.
El avance operativo todavía no llega completo al resultado neto
La comparación anual es favorable, pero debe leerse con cuidado. La pérdida neta del tercer trimestre fue 82.4% menor que la de 61,242 millones de pesos registrada en el mismo periodo de 2025. También mejoró frente a la utilidad neta de aproximadamente 18,024 millones obtenida en el segundo trimestre de 2026: Pemex pasó de ganancias a números rojos en apenas un trimestre.
El desempeño operativo sí cambió de manera relevante. En el tercer trimestre del año pasado la empresa reportó una pérdida operativa de 12,884 millones de pesos; ahora obtuvo una utilidad de 97,591 millones. El EBITDA, indicador que aproxima la generación de recursos antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones, llegó a alrededor de 123,800 millones de pesos, más del doble del nivel registrado un año antes.
La mejora provino de una combinación de mayores ventas y un menor costo de ventas. Este último fue de 333,643 millones de pesos, una reducción anual de 2.3%, mientras que las ventas nacionales crecieron alrededor de 36%, impulsadas por una mayor comercialización de gasolina Magna, diésel y turbosina. Las ventas de exportación también avanzaron, favorecidas por un mejor precio promedio de los productos refinados comercializados por Deer Park. Los datos financieros reportados por Pemex y recogidos por Expansión muestran que el aumento de ingresos no dependió únicamente de extraer más crudo.
Refinación y mercado interno sostienen la mejora
La transformación industrial fue una de las piezas más importantes del trimestre. El procesamiento de crudo aumentó 13.8% anual y alcanzó 1.143 millones de barriles diarios, el nivel más alto desde 2014, de acuerdo con la información difundida por la empresa. La producción de petrolíferos creció 15.5%; dentro de ese avance, las gasolinas aumentaron 15.9% y el diésel 23.3%.
Para la dirección de Pemex, este desempeño tiene dos lecturas. La primera es positiva: una mayor utilización de las refinerías puede fortalecer el abasto nacional y elevar los ingresos por ventas internas. La segunda es más exigente: procesar más crudo sólo mejora la rentabilidad si los costos de operación, mantenimiento, compra de combustibles y logística permanecen bajo control.
El crecimiento de las ventas domésticas también expone a la empresa a la evolución de la demanda interna, a los precios regulados o administrados y a la capacidad de trasladar costos. Por eso, el indicador que conviene seguir no es sólo el volumen refinado, sino el margen que queda después de convertir el crudo en combustibles y colocarlos en el mercado mexicano.
La producción de hidrocarburos líquidos, en contraste, disminuyó ligeramente, 0.4% anual, a 1.642 millones de barriles diarios, mientras que la producción de gas natural subió 7.9%, a 5,017 millones de pies cúbicos diarios, incluido nitrógeno. Esto significa que el mejor trimestre no se explica por un crecimiento generalizado de todas las áreas del negocio, sino por una mezcla de refinación, ventas internas, precios y control de costos.
Deuda a la baja, pero el capital de trabajo sigue siendo decisivo
La deuda financiera cerró septiembre en 77,600 millones de dólares, 8.9% menos que al cierre de 2025 y ligeramente por encima de los 77,500 millones registrados al terminar junio. La reducción es relevante para el perfil financiero de Pemex, especialmente porque la deuda de corto plazo disminuyó alrededor de 43% frente al cierre del año anterior, según el reporte citado por la Agencia EFE.
Sin embargo, una menor deuda financiera no equivale a que desaparezca la presión de liquidez. El saldo con proveedores y contratistas se ubicó en 414,218 millones de pesos al cierre de septiembre, por debajo de los 436,704 millones del cierre de 2025. La empresa informó además que durante los primeros nueve meses realizó pagos superiores a 370,000 millones de pesos.
Para los proveedores, contratistas y empresas de servicios energéticos, el punto relevante es el calendario de cobro, no sólo la reducción contable del saldo. Si Pemex necesita apoyos financieros, esquemas de liquidez o reprogramaciones para atender compromisos, la cadena de suministro seguirá siendo un factor de riesgo operativo. El análisis del IMCO añade que, entre enero y septiembre, la petrolera acumuló una pérdida neta de 38,800 millones de pesos y un costo financiero de 104,000 millones, equivalente a unos 382 millones de pesos diarios.
La lectura ejecutiva es que el desapalancamiento ayuda, pero no sustituye una política consistente de generación de efectivo. Pemex debe reducir deuda, mantener pagos a proveedores y financiar sus operaciones sin que una de esas tres metas deteriore las otras.
Qué deberían vigilar los responsables de decisión
El primer indicador para el cierre de 2026 será la conversión de utilidad operativa en resultado neto. La pérdida cambiaria del trimestre fue de 16,391 millones de pesos, mientras que también aumentaron los costos asociados con instrumentos financieros derivados. Estos efectos pueden cambiar con rapidez aun cuando las ventas y la operación mantengan una trayectoria favorable.
El segundo indicador será la calidad del crecimiento de las ventas internas. Si el avance proviene de mayores volúmenes y mejores márgenes de refinación, la mejora puede ser más resistente. Si depende principalmente de precios internacionales altos o de condiciones cambiarias favorables, será más vulnerable.
El tercero será el comportamiento de proveedores y contratistas. Una reducción del saldo pendiente es positiva, pero deberá confirmarse que los pagos se sostengan sin trasladar la presión hacia nuevos pasivos, financiamiento extraordinario o menores inversiones de mantenimiento. La continuidad operativa de Pemex depende de que esa relación financiera sea predecible.
Con los datos disponibles, pueden plantearse tres escenarios. En el favorable, la refinación mantiene niveles altos, las ventas nacionales sostienen los ingresos y el peso reduce la presión cambiaria; en ese caso, la utilidad operativa podría comenzar a reflejarse con mayor claridad en el resultado neto. En el intermedio, la operación sigue mejorando, pero la petrolera permanece cerca del equilibrio por derechos, intereses y derivados. En el adverso, una caída del precio del crudo o una depreciación del peso vuelve a ampliar la brecha entre operación y utilidad neta.
El tercer trimestre no demuestra que Pemex haya resuelto sus problemas financieros, pero sí ofrece evidencia de que la operación puede mejorar cuando la refinación, las ventas internas y el control de costos avanzan al mismo tiempo. La siguiente decisión para sus administradores no será sólo producir o vender más, sino convertir esa actividad en flujo de efectivo recurrente, reducir la exposición financiera y sostener una cadena de proveedores que permita operar sin nuevos cuellos de botella.
Fuentes consultadas
- Petróleos Mexicanos, resultados operativos y financieros del tercer trimestre de 2026.
- Bolsa Mexicana de Valores, evento relevante correspondiente a la información financiera del tercer trimestre de 2026.
- Agencia EFE, reporte sobre la pérdida neta, refinación y deuda de Pemex.
- Instituto Mexicano para la Competitividad, análisis de Pemex al tercer trimestre de 2026.
- Expansión, desglose de ingresos, resultado operativo, deuda y proveedores.



