El crecimiento de los ingresos IMMEX no estuvo acompañado por una expansión equivalente del empleo en agosto de 2026.
La industria exportadora mexicana facturó más en agosto, pero no convirtió ese avance en una expansión equivalente de su plantilla. Los establecimientos inscritos en el programa IMMEX reportaron ingresos por 693 mil 315 millones de pesos, mientras el personal ocupado sumó 3 millones 176 mil 726 personas, prácticamente el mismo nivel que un año antes.
Para los directivos, el dato plantea una pregunta más relevante que saber si el sector creció o no: ¿el aumento de los ingresos proviene de una mayor capacidad productiva, de mejores precios, de una mezcla de productos de mayor valor o de una operación que está exprimiendo más a una base laboral estable? Las cifras disponibles del INEGI sobre el programa IMMEX apuntan a un crecimiento con límites visibles en empleo y horas trabajadas.
El ingreso sube, pero la capacidad laboral no acompaña
El valor de los ingresos de agosto de 2026 superó los 671 mil 725 millones de pesos registrados en el mismo mes de 2025. La comparación es nominal, es decir, está expresada en pesos corrientes y no descuenta inflación. Por ello, el incremento de la facturación no debe interpretarse automáticamente como un aumento equivalente en producción real, margen operativo o productividad.
El contraste se vuelve más claro al observar el mercado de destino: 58.5 por ciento de los ingresos provino del extranjero y 41.5 por ciento del mercado nacional. Las unidades manufactureras concentraron 89.4 por ciento de los ingresos del programa, lo que confirma el peso de las plantas industriales en el resultado total.
Sin embargo, el personal ocupado en las unidades manufactureras disminuyó 0.3 por ciento anual, hasta 2 millones 813 mil 989 personas. El segmento no manufacturero, que incluye actividades como agricultura, pesca, comercio y servicios, aumentó 1.9 por ciento y llegó a 362 mil 737 personas. Ese avance no fue suficiente para cambiar el resultado agregado.
La serie desestacionalizada también muestra una señal de corto plazo que las empresas deben vigilar: el empleo IMMEX cayó 0.1 por ciento mensual en agosto, después de un descenso de igual magnitud en julio. En los establecimientos manufactureros el retroceso mensual fue de 0.1 por ciento, mientras que en los no manufactureros se observó un incremento de 0.1 por ciento.
Menos horas trabajadas y mayor remuneración: una combinación exigente
Las horas trabajadas sumaron 609.6 millones en agosto, una disminución anual de 0.7 por ciento. En las unidades manufactureras retrocedieron 0.9 por ciento, mientras que en las no manufactureras aumentaron 0.8 por ciento. La reducción es relevante porque indica que el estancamiento del empleo no se explica solamente por una plantilla estable: también hubo menos tiempo laboral utilizado en el conjunto de los establecimientos.
Al mismo tiempo, las remuneraciones medias reales del personal contratado directamente se ubicaron en 22 mil 851 pesos mensuales por persona, con un crecimiento anual de 3.4 por ciento. En la manufactura alcanzaron 22 mil 655 pesos y avanzaron 2.8 por ciento; en las actividades no manufactureras llegaron a 24 mil 486 pesos, con un aumento de 8.4 por ciento.
La combinación de más ingresos, menos horas y mayores remuneraciones puede tener varias lecturas. Una posibilidad es que las empresas estén desplazándose hacia productos o procesos con más valor por trabajador. Otra es que estén absorbiendo costos laborales mayores sin ampliar turnos ni contratar personal adicional. También puede reflejar una demanda irregular, ajustes de inventarios o una estrategia de prudencia ante la incertidumbre del comercio exterior.
El crecimiento del personal subcontratado en las unidades manufactureras, de 4 por ciento anual, contrasta con la disminución de 0.3 por ciento en el personal contratado directamente. Aunque el componente subcontratado representa una porción menor de la fuerza laboral, el cambio sugiere que algunas compañías están buscando flexibilidad para ajustar capacidades sin comprometer una ampliación permanente de sus estructuras.
La concentración regional eleva el riesgo de decisiones homogéneas
El empleo IMMEX está fuertemente concentrado en corredores industriales específicos. Nuevo León reunió 13.8 por ciento del personal ocupado; Chihuahua, 12.1 por ciento; Baja California, 11.8 por ciento; Coahuila, 8.3 por ciento; Jalisco, 7.6 por ciento; Tamaulipas, 7.4 por ciento, y Guanajuato, 6.3 por ciento. En conjunto, esas siete entidades concentraron cerca de dos terceras partes del empleo del programa.
La distribución de establecimientos no es idéntica. Baja California concentró 17 por ciento de las unidades IMMEX, seguida por Nuevo León con 14.1 por ciento, Chihuahua con 9.3 por ciento y Coahuila con 7.3 por ciento. Esto significa que una entidad puede tener muchas plantas sin concentrar la misma proporción de trabajadores, una diferencia útil para evaluar tamaño promedio, intensidad laboral y especialización productiva.
Para los gobiernos estatales, la lectura implica que atraer establecimientos adicionales no basta. Si el empleo total permanece plano, la competencia regional puede desplazarse hacia la disponibilidad de talento técnico, proveedores, energía, infraestructura logística y capacidad para operar procesos automatizados. La siguiente etapa de la relocalización industrial dependerá menos del número de anuncios y más de la capacidad de convertir inversión en operaciones escalables.
Qué deberían revisar las empresas
Los datos de agosto sugieren al menos cuatro líneas de decisión para los equipos directivos:
- Separar facturación nominal de desempeño real. El aumento de los ingresos debe contrastarse con precios, volumen producido, mezcla de productos, tipo de cambio y margen, antes de concluir que existe una expansión operativa.
- Medir productividad por hora y no solo por trabajador. Con menos horas trabajadas y una plantilla estable, la productividad aparente puede mejorar, pero también puede esconder paros, menor utilización de capacidad o una demanda más débil.
- Revisar la estructura de contratación. El avance del personal subcontratado frente al retroceso del personal directo requiere evaluar flexibilidad, rotación, capacitación, cumplimiento normativo y riesgos de continuidad operativa.
- Invertir en capacidades críticas. Si los ingresos crecen sin una expansión proporcional del empleo, la ventaja competitiva puede depender de automatización, ingeniería, mantenimiento, analítica y formación de mandos medios, no únicamente de ampliar la plantilla.
La señal no es que el modelo IMMEX haya perdido relevancia. Al contrario, el programa mantiene una escala decisiva para la manufactura y el comercio exterior de México. El problema es que su crecimiento ya no puede medirse únicamente por ingresos o exportaciones. La calidad de la expansión dependerá de cuánto valor adicional genere cada hora trabajada, de la estabilidad de los puestos y de la capacidad de las regiones para sostener operaciones más complejas.
El siguiente dato será más importante que el titular de agosto
El resultado de septiembre permitirá saber si el retroceso mensual de agosto fue una pausa o parte de una tendencia más persistente. Para las empresas, la prioridad será distinguir entre una mejora genuina de productividad y una expansión nominal acompañada de menor utilización laboral. Para los gobiernos estatales, el desafío consistirá en ofrecer condiciones para que la inversión exportadora se traduzca en empleos directos, proveedores nacionales y capacidades técnicas duraderas.
Por ahora, el balance ejecutivo es claro: el IMMEX está facturando más, pero su mercado laboral no está creciendo al mismo ritmo. Esa brecha será uno de los indicadores que definan si la nueva etapa exportadora de México se construye sobre eficiencia sostenible o sobre una operación más cautelosa y selectiva.
Fuentes consultadas
- INEGI, Programa de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX).
- INEGI, calendario de difusión de resultados de agosto de 2026.
- La Jornada, reporte sobre empleo y concentración regional del programa IMMEX.
- Red Financiera, cobertura de la variación del personal ocupado en agosto.



