La nueva ENES Suroriente tendría capacidad proyectada para 20 mil estudiantes; las autoridades aún no han informado la ubicación exacta del terreno.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Gobierno de la Ciudad de México anunciaron el 14 de octubre de 2026 la creación de una nueva Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) en la zona suroriente de la capital, con capacidad proyectada para 20 mil estudiantes. El anuncio fue realizado por la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, y el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, durante el segundo informe de labores de la mandataria, aunque las autoridades todavía no han hecho pública la ubicación exacta del predio.
El esquema de colaboración contempla que el Gobierno de la Ciudad de México construya el plantel, mientras que la UNAM se encargue de equiparlo y operarlo. La oferta académica preliminar incluye licenciaturas de alta demanda como Medicina, Ciencia de Datos y Nanotecnología, además de programas relacionados con ecología y medio ambiente.
En breve
- La nueva ENES Suroriente tendría capacidad proyectada para 20 mil estudiantes, pero esa cifra no equivale necesariamente al cupo del primer ciclo.
- El gobierno capitalino asumiría la construcción; la UNAM aportaría el equipamiento y la operación académica y administrativa.
- Siguen pendientes datos clave: terreno, inversión, proyecto ejecutivo, calendario de obra, carreras definitivas y mecanismo de admisión.
Un proyecto relevante para la estrategia educativa de la capital
La importancia del anuncio no está sólo en el número de lugares prometidos. Para la UNAM, representa un intento de modificar la distribución territorial de su oferta de educación superior en el Valle de México. La institución señaló que, por su dimensión, sería su primer gran proyecto de educación superior en esta región desde la expansión de las entonces Escuelas Nacionales de Estudios Profesionales entre 1973 y 1976, así como de la apertura de nuevas escuelas nacionales en el sur de la capital en 1979.
Actualmente, la UNAM concentra una parte sustancial de su infraestructura metropolitana en Ciudad Universitaria y en las facultades de estudios superiores de Zaragoza, Acatlán, Aragón, Cuautitlán e Iztacala. La FES Zaragoza es la presencia institucional más cercana al oriente capitalino, pero una nueva ENES podría ampliar la cobertura hacia estudiantes de Tláhuac, Milpa Alta, Xochimilco, Iztapalapa y municipios conurbados del Estado de México.
El efecto económico y social dependerá de que el campus no sea únicamente una obra inmobiliaria. Su valor para las familias y para la actividad productiva estará en reducir costos de traslado, acercar formación especializada a zonas periféricas y generar capacidades vinculadas con sectores que requieren talento en salud, datos, tecnología y sostenibilidad.
La demanda justifica ampliar la capacidad, pero 20 mil lugares requieren precisión
La presión sobre la oferta universitaria es significativa. Para el ciclo 2026-2027, la UNAM informó que recibiría más de 50 mil estudiantes de primer ingreso a licenciatura por distintas vías, incluidos el concurso de selección y el pase reglamentado. La universidad también reportó una matrícula de 231 mil 327 estudiantes de licenciatura en el ciclo 2025-2026.
En ese contexto, una capacidad de 20 mil estudiantes sería relevante, aunque debe leerse como una meta de operación del plantel y no como una promesa de admisión inmediata. Una escuela de ese tamaño normalmente requeriría una apertura gradual: primero con un número limitado de carreras, docentes, laboratorios y servicios; después, con ampliaciones conforme avance la infraestructura académica.
La diferencia es importante para aspirantes y familias. El anuncio no ha precisado cuántos lugares se ofrecerían en el primer año, qué carreras comenzarían operaciones ni si el campus recibiría estudiantes por concurso de selección, pase reglamentado u otra modalidad prevista en la normativa universitaria. Esos detalles tendrán que aparecer en convocatorias y documentos oficiales de la UNAM antes de que pueda hablarse de una oferta disponible.
El terreno será una decisión estratégica, no sólo administrativa
La ubicación exacta definirá buena parte de la viabilidad del proyecto. La zona suroriente comprende territorios con características muy distintas: áreas urbanas densas, pueblos originarios, suelo de conservación, zonas agrícolas y corredores con diferentes niveles de conectividad. Por ello, la selección del predio deberá considerar no sólo su disponibilidad, sino también transporte público, agua, energía, conectividad digital, seguridad, acceso vial y compatibilidad con el uso de suelo.
El emplazamiento también tendrá consecuencias para la relación del campus con hospitales, empresas, laboratorios, centros de investigación y organizaciones comunitarias. Una licenciatura como Medicina requeriría convenios de prácticas clínicas y campos hospitalarios; Ciencia de Datos demandaría infraestructura digital y vínculos con empleadores; Nanotecnología necesitaría laboratorios especializados y protocolos de seguridad. En los tres casos, el costo de operación puede ser tan decisivo como la construcción de los edificios.
Hasta el 16 de octubre de 2026, las comunicaciones oficiales consultadas no incluyen el nombre del predio, el monto de la inversión, las etapas de construcción, la fecha de inicio de obra ni la fecha prevista para el comienzo de clases. Tampoco se ha difundido un convenio público con el detalle jurídico y financiero de las obligaciones de cada institución. La UNAM y el gobierno capitalino han descrito el mecanismo general de colaboración, pero aún falta convertirlo en un proyecto ejecutable y verificable.
Construcción y operación: el reto será sostener el campus
La distribución de responsabilidades anunciada puede acelerar la decisión inicial, pero también obliga a transparentar cómo se financiarán las distintas fases. Construir los inmuebles corresponde al gobierno capitalino; equiparlos y operarlos correspondería a la UNAM. Sin embargo, un campus de 20 mil estudiantes necesita presupuesto recurrente para personal académico, mantenimiento, bibliotecas, laboratorios, seguridad, servicios médicos, tecnología y movilidad interna.
Para los directivos públicos y privados, el proyecto también puede leerse como una inversión de largo plazo en capital humano. Una oferta universitaria más cercana puede ampliar la base de talento local, favorecer la creación de empresas vinculadas con tecnología y salud y fortalecer la colaboración entre la universidad y los sectores productivos. Pero esos beneficios no son automáticos: dependen de que los planes de estudio respondan a la demanda laboral, de que existan prácticas profesionales y de que la infraestructura se mantenga funcional después de la inauguración.
Qué debe ocurrir antes de hablar de una apertura
La siguiente etapa debería incluir la definición y publicación del terreno, el proyecto ejecutivo, el presupuesto multianual y un calendario con hitos de diseño, licitación, construcción, equipamiento y puesta en operación. También será necesario conocer la evaluación de impacto urbano y ambiental, especialmente si el predio se encuentra cerca de áreas de conservación o zonas con infraestructura limitada.
En el frente académico, la UNAM deberá aprobar formalmente las carreras, sus planes de estudio, la adscripción de las entidades responsables y las reglas de ingreso. Mientras esa información no exista, los aspirantes no deben interpretar el anuncio como una convocatoria abierta ni pagar a terceros que prometan lugares en la nueva escuela.
La nueva ENES Suroriente puede convertirse en una de las decisiones educativas más importantes de la capital en décadas. Su éxito, sin embargo, no se medirá por la cifra anunciada el día del informe, sino por la capacidad de entregar un campus accesible, financieramente sostenible y conectado con las necesidades académicas, sociales y productivas de la zona suroriente.
Fuentes consultadas
- Gaceta UNAM: anuncio conjunto sobre la nueva ENES Suroriente, 15 de octubre de 2026.
- Dirección General de Comunicación Social de la UNAM: cifras de ingreso a licenciatura para el ciclo 2026-2027, 16 de julio de 2026.
- Informe de actividades de la Rectoría de la UNAM 2025-2026, con datos de matrícula y oferta académica.
- EL PAÍS México: cobertura del anuncio y antecedentes de la expansión metropolitana de la UNAM, 15 de octubre de 2026.



