El fenómeno del nearshoring en México mostró señales mixtas durante el primer trimestre de 2026: mientras los nuevos anuncios de inversión cayeron 78 por ciento en términos anuales, las inauguraciones de proyectos ya comprometidos se triplicaron respecto al mismo periodo del año anterior, de acuerdo con estimaciones de la consultora Integralia.
Según el reporte de Integralia, México registró 22 anuncios de inversión vinculados al nearshoring durante el primer trimestre del año, por un monto de 2 mil 630 millones de dólares, una caída anual de 78 por ciento frente al mismo periodo de 2025. En contraste, las inauguraciones de proyectos alcanzaron los 4 mil 951 millones de dólares, casi 2.5 veces más que lo observado un año antes.
En los planes de inversión anunciados durante el trimestre, el sector automotriz concentró 60 por ciento del monto total, mientras que los proyectos inmobiliarios y portuarios representaron 30 por ciento adicional. Esta composición confirma que la manufactura de exportación, particularmente la ligada a la industria automotriz, continúa siendo el principal imnán de capital extranjero hacia México, pese a la desaceleración en el número de nuevos anuncios.
El World Investment Report 2026 de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) ofrece una lectura complementaria: México captó 41 mil millones de dólares de inversión extranjera directa en 2025, frente a 38 mil millones el año previo, lo que le permitió mantenerse entre los diez principales receptores de capital extranjero del mundo. Sin embargo, el organismo advierte que el valor de los proyectos greenfield -es decir, los anuncios de nuevas plantas o capacidades productivas- cayó de alrededor de 44 mil millones a 24 mil millones de dólares.
Para la UNCTAD, esta divergencia significa que el nearshoring en México y Centroamérica mantiene un fuerte potencial, pero con una realización limitada durante 2025. En lugar de abrir nuevas plantas a gran escala, una parte importante del capital llegó mediante reinversión de utilidades y expansión de operaciones existentes, lo que sugiere que las empresas ya establecidas en el país prefieren consolidar su presencia antes que anunciar proyectos completamente nuevos.
El análisis de la consultora Integralia coincide en que el fenómeno de relocalización continúa vigente, aunque perdió impulso en comparación con años anteriores. Entre 2023 y 2025 se registraron 466 anuncios de inversión en el país por un valor de 114 mil 704 millones de dólares, con una expectativa de generación de 235 mil 314 empleos calificados. No obstante, los anuncios acumulados en 2025 fueron 23 por ciento menores en monto respecto a 2024 y 49 por ciento inferiores frente a 2023, el año de mayor actividad para el nearshoring.
Especialistas en cadena de suministro, como DHL Supply Chain, coinciden en que el reto para México ya no es únicamente atraer inversión, sino ejecutar las operaciones con mayor eficiencia. La firma destaca que, con un récord de 40.8 mil millones de dólares en IED durante 2025, el país necesita fortalecer modelos de integración de abastecimiento, inventarios y producción para capitalizar plenamente las oportunidades del nearshoring, en lugar de limitarse a recibir capital sin desarrollar la infraestructura logística necesaria.
La revisión anual del T-MEC, que arrancó formalmente el 1 de julio de 2026, es señalada por analistas como uno de los factores que explican la cautela de las empresas para anunciar nuevos proyectos de gran escala. Algunas firmas de consultoría advierten que la incertidumbre sobre las reglas arancelarias y de contenido regional podría seguir frenando los anuncios de inversión durante el resto de 2026, incluso si las cifras de inauguración de proyectos ya comprometidos se mantienen sólidas.
Para las empresas mexicanas y extranjeras que participan en cadenas de suministro relacionadas con el nearshoring, el mensaje de este primer trimestre de 2026 es claro: los proyectos ya comprometidos siguen avanzando a buen ritmo, pero la decisión de anunciar nuevas inversiones de gran escala dependerá en gran medida de la claridad regulatoria que resulte de la revisión del T-MEC durante el segundo semestre del año.
El estudio de la Vanguardia sobre el nearshoring también advierte que las revisiones anuales del T-MEC podrían poner en peligro los capitales ya asignados a México. Analistas citados por ese medio señalan que el sector automotriz, altamente dependiente de las reglas de origen regional, es particularmente vulnerable a cualquier ajuste que Washington imponga durante la negociación formal que inició el 20 de julio de 2026.
Otro factor relevante para las decisiones de inversión es la ventaja de zona horaria que ofrece México frente a competidores asiáticos. Según análisis del ecosistema de startups tecnológicas, el nearshoring registró un incremento de 39 por ciento en el valor de las inversiones durante 2025, alcanzando 21 mil 251.8 millones de dólares en 161 transacciones de mayor escala, un indicador de que el segmento tecnológico continúa capitalizando la cercanía geográfica y horária con el mercado estadounidense.
El comportamiento del tipo de cambio también incide en las decisiones de las empresas que operan en México. El peso mexicano se ha fortalecido cerca de 6.6 por ciento frente al dólar en los últimos doce meses, cotizando alrededor de 17.4 pesos por dólar a mediados de julio de 2026, lo que ofrece mayor previsibilidad a los planes de inversión de largo plazo, aunque también reduce el atractivo relativo de los costos laborales en dólares para algunas industrias exportadoras.
En el balance, especialistas coinciden en que el nearshoring en México no se detuvo durante 2026, sino que se reconfiguró: las empresas privilegian la consolidación de operaciones existentes y la ejecución eficiente sobre el anuncio de nuevos proyectos de gran escala, a la espera de que la revisión del T-MEC ofrezca certidumbre regulatoria suficiente para reactivar el ritmo de anuncios de inversión observado entre 2023 y 2024.
Para las áreas de planeación estratégica y cadena de suministro, la recomendación de los especialistas consultados es doble: por un lado, aprovechar la estabilidad cambiaria y la infraestructura ya instalada para optimizar operaciones existentes en México; por otro, mantener flexibilidad en los planes de expansión de mayor escala hasta contar con mayor certeza sobre el desenlace de la revisión arancelaria del T-MEC, un factor que seguirá condicionando el ritmo de nuevos anuncios de inversión durante los próximos meses.